martes, 27 de enero de 2015


Hace unos días tuve el chance de ver Whiplash, cinta del director Damien Chazelle y pude comprobar por qué es considerada una de las mejores películas del año.
Erróneamente podría pensarse que una película sobre música jazz seria aburrida para casi todo el público, sin embargo, tanto la historia como la forma en la que se presenta cuentan con un ritmo potente, lleno de velocidad y vértigo, que inmediatamente atrapa al espectador por completo.

Esta es una película que sin tener escenas de acción con grandes efectos especiales ni explosiones, logra que estés lleno de emoción y adrenalina en todo momento. Chazelle nos trajo un film con una trama bastante vibrante y muy personal. La unión entre arte, dominio, sumisión y humillación han dado excelentes frutos dentro del drama de la película.

Whiplash trata sobre Andrew Neyman (Miles Teller), un joven baterista que asiste a la Academia Shaffer de Manhattan, considerada la mejor escuela de música del país. Su deseo es convertirse en uno de los mejores bateristas de jazz de la historia, y ve una oportunidad única cuando Terence Fletcher (J.K. Simmons), un talentoso y reconocido profesor de música y el conductor de la más importante banda de jazz, lo invita a formar parte de su equipo. Fletcher empieza a descargar sus frustraciones en Andrew, humillandolo y acosandolo de todas las formas posibles. Esto ocurre hasta que el joven Neyman no aguanta mas, y comienza una lucha aprendiz maestro.

Alrededor de esta historia siempre está presente la música. Como si fuera un personaje más, la banda sonora le brinda ritmo y energía a la película necesarios para que se sostenga de principio a fin. No importa que no seamos expertos en jazz, al final uno termina atrapado en esta música.



Whiplash está lleno de pasión. El personaje de Simmons se roba la película, siendo un maestro que presiona a sus alumnos más allá de sus habilidades, sobrepasa los limites de sus estudiantes  para conseguir los resultados esperados. Mr. Fletcher busca demostrar que no se puede llegar a ser “un grande” por simplemente practicar mucho tiempo, ni por tener precisión. Si no que hace falta ir mas allá, superar tus barreras y convertirte en uno con la música.

Miles Teller demuestra que tiene talento para actuar. Su trabajo aquí es muy bueno. Sin embargo, el personaje de Fletcher es perfecto, con sus métodos de enseñanza a ratos lo odiamos y lo consideramos una persona despreciable. En otras entendemos que solo trata de buscar la perfección, pero el problema es que no siempre el fin justifica los medios. Todo esto se nos presenta gracias al solido guión de Damien Chazelle y a la impecable actuación de J.K. Simmons, quien logró meterse en la piel de este personaje macabro y duro. Sin duda mi favorito a llevarse el Oscar.

Whiplash es una película bien filmada y con actuaciones sobresalientes, que no sólo nos mantiene entretenidos, sino que además cuenta con un interesante discurso sobre empujar al máximo nuestras capacidades para lograr un objetivo, aún y cuando para lograrlo pasemos por encima de todo. La película termina siendo un batalla psicológica entre el alumno y el maestro, y como esto afecta a Andrew. Aparte cuenta con un final increíble, uno de los mejores del año, uno en el que provoca pararse a aplaudir de la emoción que deja. Formada por dos actuaciones potentes, y un solo de bacteria, que va aumentando hasta dejarte sin aliento, Whiplash se confirma como una de las mejores películas del año.

"No existen dos palabras en el idioma más dañinas que 'buen trabajo'."

Lo mejor: El final y las frases de Simmons.


Puntuación: 9/10

                                                   Toca aquí para ver Whiplash en linea.




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